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miércoles, 21 de junio de 2017

Viaje a Barcelona

Salimos a las doce de la noche destino Barcelona, pero ese viaje comenzó mucho antes, varios meses antes.


Un día me crucé con un vídeo en Youtube, unos chicos entrevistaron a una chica que se dedicaba a la prostitución por voluntad propia, me pareció un video genial, la trataban con respeto pero a la vez con cercanía, pensé que si alguna vez hablaba de mi forma de vida en público sería con alguien como ellos. Me fui a la bañera y no paré de fantasear con cómo sería, qué cosas diría, era solo una película, no tenía ninguna fe en que eso pasara, no es algo raro en mí montarme ese tipo de teatros en la cabeza. Cuando me secaba estaba ya en el punto de sentirme mal por saber que solo era una película mía, que eso jamás sucedería, sobretodo porque no sería capaz de dar ni un solo paso hacia ello. Le escribí a mi Amo, le dije que estaba tristona, le conté el porqué. Tras hablar con Él me senté frente al ordenador a escribirles un mail, al menos por proponerles el tema, aunque decidiesen coger a otra persona para hablar sobre ello. Ese mail se quedó en borradores durante meses. Un día volví a ponerme gris, a enfadarme conmigo misma por saber que tengo la capacidad de hacer muchas cosas, de conseguir muchas cosas pero estar paralizada, no dar nunca el primer paso para llegar a ellas. Para solucionarlo decidí hacer ese día un pequeño gesto, algo que me calmara la decepción conmigo misma que me amargaba el día. Y recordé el mail, estaba escrito, solo tenía que darle al botón de enviar. Ya no era por aquella película en la ducha, como hablé con algunas personas de mi entorno, no creí que fuesen ni a leerlo, seguro se perdería entre los miles de mails de propuestas de trabajo y fans. Y debo reconocer que estar tan segura de ello me aliviaba, dar a enviar me calmaría pero no supondría mucho más, no me enfrentaría a nada. Qué puta es la vida, cómo no nos deja hacer las cosas a medias. Le di a enviar por la mañana y esa tarde tenía su respuesta, querían que fuese a grabar con ellos. Corriendo se lo dije a Él: ¿Y ahora qué hago? “Pues qué vas a hacer, ser valiente del todo”. Dos meses después estaba viajando hacia Barcelona, a desnudarme.


En eso dos meses he sentido de todo, valor, inseguridad, fuerza, miedo, incredulidad… De todo, el miedo a que mi vida cambie en algo era lo más duro.

Ha sido una aventura, creo que de las experiencias más extrañas de mi vida, el rodaje fue largo e intenso, por problemas ajenos a los que lo estábamos haciendo hubo muchos cortes, tuve que retomar muchas respuestas por las interrupciones... Me sentía fuera de la pecera, fuera de mi mundo y mi seguridad, pero a la vez me sentía bien, rodeada de personas que valoraban lo que estaba haciendo, hablando de algo tan íntimo y personal como es tu vida y cómo la vives. Y tenerlo a Él sentado frente a mí me aportaba esa seguridad que necesitaba. Y su “Qué orgulloso estoy de ti, eres una valiente” al final de todo fue muy importante para mí. Cuando acabamos de grabar fuimos a ver la ciudad los dos solos, Barcelona es bonita pero reconozco que ese día no podía fijarme en ello. La cabeza me hervía: “¿He dicho esto?¿He dicho lo otro?¿Me habré expresado bien?¿Y si se saca de contexto?¿Qué pensarán los que me leen?¿Qué pensarán mis amigos?¿Y si dejo de gustarles?¿Y si dejan de leerme porque no soy como esperaban?¿Saldré fea?¿Me dará vergüenza verme?¿Seré capaz de verme y escucharme?¿Irán mucho a por mí?¿Me criticarán de forma dañina mucho?¿Seré capaz de soportarlo? Etc…” y mil cosas más, os estoy siendo muy sincera, fue una tarde horrible, en la que el Ego estaba privándome de disfrutar de la ciudad, de Él y mi gran paso. Ahora lo veo, ahora me diría en ese momento que dijese lo que dijese, pase lo que pase, el hito para mí ya está hecho, he sido capaz de dar un gran paso, de conseguir algo que me he propuesto, di ese primer paso y los que le siguieron, eso no puede arrebatármelo nada.


Pero poco a poco el resto del viaje me ha ido llevando a nuevos aprendizajes, nuevas conclusiones. A veces planeamos las cosas creyendo que son aleatorias pero no lo son en absoluto y resulta ser lo que necesitabas. El segundo y último día en Barcelona fue mil veces mejor, estaba tan nerviosa los días previos que no planeé qué quería ver, dónde ir, comer… pero Él sí, así que me dejé llevar. Ahora tengo esos momentos “tontos” esos que son los que me gustan, la coca cola que te tomas en el sitio más insospechado, el ratito que te sientas en esas escaleras antiguas a la sombra, tengo los lugares a los que Él me llevó, tengo esa riquísima comida al borde del mar, esa infusión en el Bosque de las Hadas, ese mojito de Frambuesa con vistas a la Rambla…


A la vuelta decidimos parar en algún pueblecito y hacer noche para no hacer el viaje del tirón, perdíamos un día de Barcelona pero volver a viajar diez horas seguidas me parecía una locura. Sé que en la era de las comunicaciones, de los transportes, viajar en coche parece raro, pero nos gusta lo clásico del coche, la música sonando, cantar esas canciones con los paisajes a nuestro alrededor, viajar a nuestro aire, a nuestro ritmo... Pues ese pueblecito fue de esas cosas “casuales” que luego descubres que no lo son. Cuando llegamos a Bocairent mi energía cambió por completo, entre montañas, rocas enormes, casas antiguas, me sentí como en un retiro, necesario, un nexo entre lo extraño de Barcelona y la rutina de mi hogar. Fue como si el universo me sacara del mundo para dejarme coger fuerzas. Allí los nervios y miedos de Barcelona desaparecieron por completo, mi mente dejó de estar aturdida. No olvidaré esa placita con su frescor nocturno, esas patatas bravas, la horchata, el mojito, el licor de arroz… esa sensación de estar sentados sin más, dejándote envolver por el encanto del lugar. No olvidaré esa ruta mágica con ese hueco en la roca, ese en el que me pidió que me quitase las bragas. No olvidaré esa casa que olía a historia, con sus preciosas escaleras, esa sensación de que algo o alguien nos rondaba, esa noche con las manos al cabecero de barrotes, con las campanas dando las en punto, sonando una vez para las y cuarto, dos para las y media, tres para las menos cuarto, y Su voz entre bocados, azotes, pellizcos, pinzas etc… “Uy las campanas, a ver si te acuerdas de lo que te he enseñado ¿Qué hora es?”.


Y no me olvido tampoco del viaje de vuelta, con esa tormenta de verano que me regaló ese olor que tanto adoro a tierra mojada. Ese batido de Matcha y ese crep recién hecho que sabía a gloria.


Este viaje ha sido una aventura, una que me ha hecho pasar ratos extraños, pero que me ha dado también grandes cosas y momentos. Y una vez me ha hecho confirmar que elegir bien la compañía en las aventuras es casi más importante que la aventura en sí.


Gracias Amo por conducir toda la noche para llevarme a mi destino, gracias por hacer bonitos los días que mi mente quiere sabotear, gracias por darme esos detalles que marcan tanto la diferencia, gracias por dejarme mirarlo embobada mientras tararea y conduce. Gracias por guiarme siempre.

miércoles, 8 de julio de 2015

¿Qué nos pertenece?

Nada, no nos pertenece nada.


Esta entrada me la sugirió una lectora ante una afirmación que hice en twitter: Tu Amo no es tuyo. Esto no se acepta una mañana de repente cuando te levantas, son procesos que aplico no solo a mi relación sino a mi vida. Así que os contaré mi secreto para que aceptar que mi Amo no es mío no me haya costado mucho trabajo.


Mi madre es una alumna inagotable, la he visto toda la vida leyendo libros, asistiendo a cursos, buscando esas claves para ser realmente feliz. Yo lo he mamado de forma natural, he ido adquiriendo esas enseñanzas sin darme cuenta. Una de esas lecciones es el desapego, cuando nos apegamos a algo o a alguien estamos abocados a sufrir, y en mucho casos a hacer sufrir. El apego nos crea una necesidad, es decir que si algún día nos falta eso a lo que estamos apegados sufriremos el doble. Mi casa es mía porque la he pagado, pero no me pertenece, imaginad que os surge una oportunidad maravillosa de trabajo, o nos enamoramos de un extranjero y tenemos que dejar nuestro hogar, si estamos apegados a ella nos costará dejarla, o incluso será un impedimento para vivir esa nueva etapa que nos llega, sin embargo, si vemos nuestra casa como un sitio en el que hemos vivido felices por un tiempo, que nos ha resguardado y en la que hemos disfrutado, nos despediremos de ella agradecidos pero sin tanta tristeza. Pues con las personas pasa igual. Mis hijas no son mías tampoco, la vida me ha encomendado la tarea de acompañarlas en su camino y guiarlas, pero no son mis posesiones, por lo que no puedo pretender que hagan lo que yo diga en estudios, trabajo, amor…
Una vez explicada mi visión en este tema entenderéis que nunca fui muy posesiva tal y como se entiende. Por supuesto una cosa es que te sepas la teoría y otra cosa es que no flaquees nunca en la práctica. Cuando éramos novios vainilla yo era insoportable y posesiva pero no tanto con las mujeres, sino más bien celosa con los amigos. Había una compañera de trabajo que tonteaba descaradamente con Él por aquella época, lo que más me molestaba era que cuando esa chica me veía era súper simpática y cariñosa conmigo, esa hipocresía me molestaba más que los celos. Con otra sí fui celosa, pero era más bien un proceso mío, me sentía inferior a ella, y siempre me pregunté si con ella hubiese sido más feliz… pero aquella época pasó, Él se convirtió en mi Amo y poco a poco me empecé a dar cuenta de que si quería vivirlo de verdad tenía que aceptar que Él podía hacer lo que quisiera. La primera vez que me di cuenta de que no era mío fue una noche que salió con sus amigos, esa era una situación que me volvía loca de coraje, no sé muy bien por qué, pero lo odiaba, lo pasaba realmente mal y al día siguiente siempre nos peleábamos. Pero esa noche antes de salir, estando yo enfurruñada, Él se acercó y me dijo: “Quita esa cara, soy tu Amo, saldré a disfrutar siempre que quiera y tú tendrás que aceptarlo ¿O me vas a ordenar que me quede en casa?” Lo vi tan claro, vi tan claro que no podía ser sumisa y decirle a la vez que no podía salir, que el enfado se me pasó. De ser una situación que odiaba, comenzó a gustarme, esa espera sola en casa me hacía sentir más la entrega. En aquel momento no hablábamos de mujeres, que cuando se habla de esto parece que hablamos solo de estar con otras. Eso vino poco a poco. Pero reconozco que me costó menos que lo de salir con los amigos.
No quiero que mi Amo sea mío, eso me alejaría de cómo quiero vivir mi vida, lo que quiero es que Él me quiera a Su lado, no que esté conmigo porque se sienta atado. Parece difícil y duro, pero es tremendamente liberador, no tienes que estar preocupada de si Él tontea con otras, o de si otras tontean con Él… simplemente disfrutas de lo que estás viviendo.
Todo esto me lleva a mi teoría fantasiosa sobre Amos y sumisas. Entregarte a alguien al que admires y respetes es fundamental. Yo conozco a mi Amo, sé que no es un mujeriego que va por la vida buscando mujeres, cuantas más mejor. Si fuese así tendría que plantearme muchas cosas, no por el hecho de que esté con otras mujeres, si no por la actitud. Si un hombre muestra esa desesperación, para mí demuestra que está insatisfecho, que lo que tiene no lo llena. Una relación D/s es una relación compleja que llena de muchas maneras, si notara que a Él no, sí me preocuparía. Pero eso son cosas que se notan, si mi Amo se acuesta con muchas mujeres, es que se cruzó con muchas mujeres bonitas que le pusieron la polla dura y que han aportado un poco más a la felicidad que ya tiene. No sé si entendéis este matiz, la actitud y las sensaciones son muy importantes para mí. No es lo mismo pertenecer a un mujeriego insatisfecho, que lo único que quiere es tener sexo seguro en casa mientras se folla a toda la que puede, a tener un Amo involucrado, que entiende la profundidad de la relación, pero si ve una chica guapa que le gusta se la folle, aunque no lo necesite.
Por supuesto estoy hablando de cómo lo vivo yo, como siempre digo, nadie puede obligarte a hacer o a aceptar nada que no quieras, si aun no estás en ese punto no tienes que pasar por el aro porque te digan que sino no eres sumisa. Al igual que una sumisa entiende que tendrá que enfrentarse a ciertas situaciones, un Amo debe saber respetar el proceso y el ritmo de la sumisa. Yo sé que mi Amo no es mío porque es algo que siento, Él no me ha presionado, es una conclusión a la que he llegado yo.
En general, soy muy feliz sabiendo que nada ni nadie me pertenece

martes, 5 de mayo de 2015

Los eslóganes más usados en BDSM: SSC, RACK, CCC

Creo sinceramente que en la diversidad está la clave. Varios pensamientos y visiones enriquecen. Es por esto que tuve muy claro al abrir la web que quería que más personas participaran en ella. Y así empezamos con las colaboraciones, creo que de la mejor manera, con mi querida Elisa. Cuando leí su blog me encantó, en sus entradas noté que estaban muy bien elaboradas, con un trabajo de investigación detrás, me dejaba los conceptos bien definidos y estaban expresados de una manera interesante. Supe que la quería a ella para complementarme, ya que yo soy incapaz de trabajar así, quizá por falta de tiempo o quizá porque mi mente es demasiado dispersa... Así que le agradezco que haga este tipo de entradas más técnicas definiendo conceptos. A ella la podéis encontrar en twitter como @littleElisax o en su blog "Pensamientos en la mazmorra"


Aquí os dejo su aportación, un artículo muy interesante del que espero que, al igual que yo, aprendáis mucho:


Breve explicación de los eslóganes más usados en el BDSM:
SSC: Sensato, seguro, consensuado
RACK // RACSA: Risk aware consensual kink // Riesgo Asumido y Consensuado para prácticas de Sexualidad Alternativa o no convencionales
CCC: Committed Compassionate Consensual (Comprometido, Compasivo, Consensuado)


Cualquiera que empiece a leer sobre BDSM o a interactuar con Dominantes y sumisos, se encontrará con el término SSC ("Sensato -a menudo traducido erróneamente como sano-, seguro y consensuado"), que se ha vuelto el eslogan más importante en este mundillo, defendido a capa y espada por gran parte de los Dominantes y los sumisos (y etcéteras), incluso hasta el punto de considerar que aquello que no es SSC, no es BDSM. Sin embargo, no es éste el único lema que se utiliza para definir las relaciones bedesemeras, de hecho el SSC ha sido criticado duramente hasta por el esclavo que inventó el término.


Al parecer, el término SSC fue acuñado por David Stein a finales de los años ochenta, buscando diferenciar las prácticas sadomasoquistas “consensuadas” entre adultos, realizadas por placer, de los trastornos sádicos relacionados con las psicopatías, para normalizar y visualizar el SM en la sociedad. Así define las prácticas como “sensatas”, “seguras” y “consensuadas”, sobre todo enfocándolo a que desde lo vainilla pudiera comprenderse este estilo de vida. Sin embargo, el eslogan SSC tiene el problema de la subjetividad, ya que no para todo el mundo las mismas prácticas son sensatas o seguras. El propio acuñador del término tuvo que explicar muchas veces que no debía desvirtuarse la idea inicial y que considerar el SSC como una regla ineludible y obligatoria, que todos debían cumplir, era un error.
Por ello surge el término RACK, creado a finales de los noventa como una evolución del SSC, una sustitución para que se dejara de desvirtuar el BDSM y de convertir éste en poco más que un juego de roles. Este nuevo “eslogan” es mucho más amplio y se basa simplemente en un consentimiento de las partes, donde todas comprenden los riesgos que conllevan las prácticas que se realizarán. La diferencia fundamental es que no se basa en subjetividades tales como lo que es seguro (¿qué lo es en el BDSM?) o sensato (¿quién define qué es el sentido común?), sino que simplemente los participantes deben ser conscientes del riesgo y aceptarlo. Es, por ello, mucho más libre y más tolerante, además de que da un mayor control al Dominante.
El término CCC (las tres C), de reciente expansión aunque -al parecer- también de los noventa, es prácticamente un desconocido en las relaciones bedesemeras, ya que está muy limitado a un tipo de relación muy concreto y supone mayores riesgos que los anteriores. Es el término que define el intercambio de poder total o las relaciones 24/7, pues sólo se determinan los límites infranqueables. A excepción de ellos, el Dominante tiene total libertad para actuar como desee, y cuando desee (puesto que la palabra de seguridad no existe), teniendo el control absoluto de las prácticas que se realizan.
En definitiva, y en mi opinión personal, el SSC es una buena máxima para tratar de hacer comprender al “mundo vainilla” (dicho así parece que vivamos en dimensiones diferentes, pero me entendéis) que las prácticas realizadas se hacen con cabeza, que no cortamos a la gente en cachitos ni nos gusta abandonar a perrillas sumisas en las gasolineras (o sí -risa malévola-), pero es demasiado limitado para usarlo como una norma para aquellos que practican BDSM. Yo me decanto por el RACK, mientras todos los participantes sean conscientes del riesgo, ¡adelante!



Fuentes y sitios de interés:
http://bdsm-madrid-y-mas.blogspot.com.es/2014/05/ssc-y-racsa-rack.html?zx=24e10e9dbba7bce3
https://mazmorra.net/forums/temas-generales/bdsm-no-es-igual-a-ssc
http://www.golfxsconprincipios.com/lamoscacojonera/protocolos-en-el-bdsm-ssc-rack-racsa-prick-ccc/
http://www.nawaijin.alojamientogratuito.info/tecnicas.html
http://www.golfxsconprincipios.com/lamoscacojonera/rack/
http://www.leatherleadership.org/library/safesanestein.htm