viernes, 8 de mayo de 2015

Él, ella y yo

Esta es una canción que me encanta, en cuanto la oigo me dan ganas de bailarla desnuda mientras me mira. Ultimamente estoy muy fantasiosa, así que hoy os cuento una pequeña historia que he imaginado...


Feeling good - Michael Bublé


Me despierto por la mañana, el sol entra por la ventana, los pajarillos cantan, respiro profundo, huele a domingo y sexo. Estoy abrazada a Él que duerme desnudo, en paz, ajeno a mis miradas. Levanto un poco la cabeza y la veo al otro lado de la cama, abrazada a Él también, tiene una cara dulce y satisfecha, sonrío al verla y me siento bien. Qué noche loca, nos besamos, nos amamos los tres, sin vergüenzas, ni tabús. Los cuerpos se entremezclaron, vi cómo la azotaba, vi como ella gemía, vi como ella se estremecía entre sus dedos al igual que he hecho yo todo este tiempo. Sé cómo lo mira, llena de deseo y respeto, veo que quiere que se la folle por dónde cojones quiera Él. Desde mi rincón observo Su polla entrando en su boquita, me gusta ver las lágrimas saltadas por las arcadas asomar por sus grandes ojos. Me dice que me tumbe boca arriba en la cama, ella se coloca a cuatro patas sobre mí, la azota fuerte, ella gime y yo ahogo sus gemidos a besos, echa su cabeza en mí, busca cobijo entre mis brazos, yo la consuelo mientras Él se ensaña. Hace unos segundos que no se oyen azotes, se ha bajado los pantalones y la penetra despacio pero sin descanso. La veo apretar los párpados, echa su mejilla sobre la mía, que le abra el culo le duele demasiado. Le agarro la cara con las dos manos, tú solo mírame a mí preciosa, sé lo que sientes, te entiendo, pero es por Él, sabes que lo desea y sabes que quieres complacerlo, sé lo que sientes, sé que ahora mismo harías lo que fuese para Él… Recuerdo la sensación de estar sobre la cama, las dos con el culo en pompa, ladrando humilladas para no merecer el azote, “La que ladre mejor se salva”. Sí, fue una noche memorable, hubo cuerdas, bofetadas y mordazas. Dolor, humillación y sexo, buen sexo. Caímos los tres exhaustos colmados de placer con la respiración acelerada.
Los noto desperezarse, Él me mira primero, me sonríe y me acaricia un poco la cabeza. Se gira para mirarla, ella que intenta no hacer ruido, no sabe muy bien cómo reaccionar. Le acaricia la mejilla “No te escondas preciosa, no seas tímida, ven aquí conmigo” estamos las dos apoyadas en su amplio pecho, la una frente a la otra, sonreímos y Él cierra los ojos orgulloso de sentirnos. Se levanta al baño, nos deja solas. Me pego a ella y la abrazo con ternura, ella me da un beso corto y entusiasmado, suelta una risilla nerviosa, entiendo el juego… yo le busco los labios y le planto otro beso rápido que ella me quiere devolver pero que yo intento evitar, nos revolvemos en la cama como niñas traviesas, nos reímos nerviosas mientras los besos caen por todo nuestro cuerpo y, de repente, paramos. Él está a los pies de la cama mirándonos “Veo que os habéis levantado juguetonas. Venid aquí perritas, venid a solucionar esta erección que me habéis provocado” nos miramos divertidas y avanzamos a cuatro patas hasta Su polla. La lamemos, nuestras lenguas se tocan, ella se mete la punta en la boca y yo humedezco el resto. Nos agarra las cabezas para que nos besemos apasionadas. La coge para tumbarla boca arriba. Se pone encima y la penetra mirándola fijamente, con esa mirada que solo Él tiene. Sus caras están muy cerca pero no se besan, solo se observan. Yo me siento con la espalda pegando al cabecero, los veo y sonrío, la ternura me invade. Se me ocurre una gran idea, mientras termina de follársela, bajaré a la cocina a hacer tortitas y zumo de naranja.
Aparecen por la puerta de la cocina, Él delante, tirando de la mano de ella, le separa una silla para que se siente a la mesa, se acerca a mí, me retira el pelo, me abraza por detrás, me besa el cuello y me susurra un “Qué buena perra eres, cómo te quiero”. Empezamos a desayunar, los miro comer, me gusta que estemos los tres juntos, el sol entra por la ventana, las tortitas huelen de maravilla y yo me siento bien…

9 comentarios:

  1. Qué mezcla de ternura y calentura, pelusilla, aunque creo que eso es una definición perfecta para toda tú: ¡ternura y calentura!
    Me encanta más mucho el escrito. Y la canción. Y tú enterita.
    Un besito (¡o miles!).

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  2. Muchas gracias!! Me ha gustado tu definición de mi persona jaja. Muchos besitos tiernos y calientes ;)

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  3. Me muero por empezar a comentarte, pero todavía no me atrevo.
    Estoy leyendo tu blog enterito, despacio, saboreandolo, disfrutándolo.
    Has despertado en mí cosas muy lindas que espero poder ir expresándote.
    Ternura dice Elisa, sí, eso, porque te sale de dentro y lo plasmas maravillosamente.
    Gracias por compartirlo.
    Judith

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  4. Ay qué cosas tan bonitas me dices!! Qué ganas de que te atrevas a comentar :)
    Un besazo y mil gracias

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  5. Lo haré, ya me tienes atrapada.
    Gracias.

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  6. Me ha gustado mucho y si no es inconveniente lo compartire en mi muro de face con el link del blog al final,gracias por este aporte que haces.

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  7. Muchas gracias!! Por supuesto que no es inconveniente, al revés. Un beso y gracias de nuevo

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  8. Tu pequeña fantasía me ha devuelto a una noche similar, y aunque no tan intensa, sí la primera de ese tipo para mí.
    La magia de tus palabras me ha hecho rememorar todas las sensaciones, toda la entrega.
    ¡Mil gracias, de verdad!

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  9. Me alegra haberte evocado esas buenas sensaciones. Gracias a ti. Un beso

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