Mostrando entradas con la etiqueta fantasía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fantasía. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de julio de 2019

Fantasía (retomando poco a poco)


Propaganda - Muse
 

   Cuanto tiempo llevaba deseando verte en un lugar así, te haces pequeña, vulnerable, las paredes parecen abrumarte, te miro y eres la misma pero de repente me parece que pierdes algo de humana para convertirte en un animalillo a mi merced, yo parezco perder algo de humano para convertirme en depredador deseando verte atrapada, gimiendo, lloriqueando, suplicando…

    Me miras asustada, sin saber qué esperar ¿Miedo? ¿Vergüenza? ¿Deseo? De todo un poco. Cojo las muñequeras me encanta el tintineo que hacen mientras rodean tus finas muñecas. Te agarro de la nuca y te doy un beso apretado, intenso, te muerdo el labio para un segundo después darte la vuelta y ponerte de cara a esa cruz, te aprieto contra ella con mi cuerpo, notas el frio cuero y gimes… te ato a ella, te agarro fuerte del pelo para tirar y dejar tu cuello expuesto a mis bocados. Poco a poco subo a lamerte la oreja, sé que es más fácil hacerte llorar haciéndote cosquillas que azotándote, sé que la desesperación recorre tu cuerpo, que la rendición asoma en tus ojos solo con ese gesto. Estás desnuda y recorro tu espalda con mi mano, la paso hacia tu vientre y lo atraigo hacia mí, quiero verte con las manos en alto y tu culo un poco salido para recibir todos los golpes que tengo para ti. Me dirijo hacia la pared de las fustas y las correas, le he echado el ojo a una pala gruesa de madera desde que hemos llegado, estoy deseando probarla en tu piel, escuchar cómo suena en tu nalga y qué quejido provoca en tu boca. La cojo, la restriego en tu culo, noto la mirada de los allí presentes ¿Crees que tendrán más ganas que yo de ver cómo te retuerces? Lo dudo. Me recreo, no quiero que sepas cuándo caerá el primer golpe… cuando no puedo resistirlo más suelto uno rápido dejando la pala pegada a tu piel unos segundos antes de retirarla para asestar el segundo. Qué adorables son tus gemidos, aprendiste bien a quejarte, sabes cómo transformar un grito en un lamento excitante, sabes lo cachondo que me pone y no dudas en hacerlo. Sigo azotándote, levantas un poco la pierna como si eso aliviase algo el dolor, que tonta eres, no tienes opción ni escapatoria, voy a hacer lo que desee contigo delante de todas estas personas… “Dame las gracias cada vez que te azote” “Gracias Amo” te azoto, “Más fuerte perra, que te oigan bien todos” sé la vergüenza que te da, sé lo humillada que te sientes al tener que mostrar tu voz quebrada a todos, te conozco y sé que la desnudez no te supone esfuerzo pero que te escuchen te pone de los nervios, si te diese un minuto de libertad te revolverías hacia mí, lo sé y eso me hace sentir poderoso, te enfado y me encanta. Te agarro la cara, te la aprieto “¿Te enfado perra? ¿Te gustaría atacarme por ponerte en esta situación, por dejar que todos escuchen cómo agradeces que te haga daño?” No contestas pero tu mirada está encendida de ira. “Vaya, parece que tenemos aquí a un animalillo salvaje que domesticar” te digo mientras te doy azotes seguidos sin dejar de mirarte a los ojos, sin soltarte la cara con la otra mano, qué bonito ver como tu gesto torna al sufrimiento, estás en mis manos y todos lo saben. Me alejo para coger una fusta y al volverme lo percibo, en el suelo empiezan a caer unas gotitas blanquecinas, tus tetas están chorreando leche “Qué puta eres, sabes que no puedo resistirme a eso, parece que lo has hecho a propósito para que tenga que dejar de azotarte y te folle”. Tiro la fusta al suelo, me acerco a ti, te suelto las muñecas para volver a atarte pero esta vez de cara a mí. Me desabrocho el pantalón, te agarro del culo, lo tienes ardiendo, tú me abrazas la cintura con tus piernas y te meto a polla hasta el fondo delante de todo el mundo, aunque para mí ya solo existen tus brazos extendidos y tus tetas segregando leche, chorreando por tu barriga hasta perderse por tu vientre. Solo existen tus pezones, solo puedo centrarme en ver cómo sale con más fuerza al embestirte. 

    Qué espectáculo estaremos dando, somos una imagen hermosamente grotesca, quizá no volvamos a pisar este lugar así que mancillémoslo con nuestro sexo que mezcla dolor, placer y tetas lactant… “Amo, tenemos que irnos” tu voz me saca de mis pensamientos, esos que me atraparon frente a aquella pala de madera, quizá hoy no sea el día, hoy tenemos que irnos pronto, pero no me gusta quedarme con los deseos dentro, algún día volveremos y usaré esa cruz, usaré esa pala, te usaré a ti frente a todo el que esté allí presente, te lo prometo mi vida, te haré llorar delante de todos.


lunes, 8 de agosto de 2016

Trenzas

2016-08-08 04.36.38 2


Estaba bajo Él, me estaba follando el culo como solo Él sabe hacerlo… tenía trenzas, sí trenzas, hacía años que no me las hacía, no me veía… pero esa tarde para limpiar las niñas habían perdido mis coleteros y tenía solo unas pequeñas gomitas a mano, así que las trenzas era el único peinado que se me ocurría para recogerme el pelo con ellas… lo explico porque yo ya no me hago trenzas, no me hago  coletas, no me veo con ellas, sé que tengo una cara y un cuerpo aniñado y no me gusta potenciarlo, soy muy poco little por mucho que Él a veces me trate como si lo fuese…


Me miraba al espejo y me acordaba de aquella foto del colegio, con el uniforme, mis paletas aún salidas y mis trenzas, tan niña, tan graciosa… aquella niña que era dulce por fuera y perversa por dentro, aquella niña que se excitaba, aquella niña que no podía dormir sin imaginar alguna de sus sucias historias. Sí, cerraba los ojos, y solo podía conciliar el sueño imaginando cómo un hombre me secuestraba y me sometía, cómo un hombre me compraba para ser su esclava, como un médico me examinaba de una manera sexual, cómo me hacía daño con sus instrumentos, no podía conciliar el sueño sin imaginar que un hombre irrumpía en mi dormitorio para regañarme por ser sucia, cómo me ponía en sus rodillas y me hacía aquellas cosas que me había pillado pensando…


¿Podéis imaginar lo que es inventar cada noche una historia así para dormir? Con 7 u 8 años... ¿Podéis imaginar cómo era mi mundo interior lleno de fantasías? ¿Podéis imaginar lo que era creer que todo aquello jamás se cumpliría?


Anoche estaba bajo Él, con mis trenzas, antes me había follado la boca tirando de ellas, me había follado a cuatro patas… y yo me sentía aquella niña, me miraba al espejo y veía a aquella Ángela niña. No lo sabía pero necesitaba reconciliarme con ella, necesitaba darle lo que siempre había soñado, todo lo que había fantaseado, necesitaba que viviese todo lo que quería vivir… y ahí estaba Él, encima de mí, follando mi culo mientras yo lloriqueaba, y lo vi, lo miré y fui consciente de mis trenzas, de lo mucho que aún me parezco a aquella niña y algo perversamente mágico sucedió… Su imagen invadió mi infancia, Su cara, con Su barba, con esa mirada, con lo que me cuida y me protege, con los castigo que me infringe, con el sexo que me da, Él invadió mi infancia, se convirtió en secuestrador, en médico, en el hombre que me compraba, pero lo mejor fue cuando se convirtió en el que abría la puerta de mi dormitorio rosa y me azotaba, me follaba, y le daba a aquella niña todo lo que necesitaba…


Sé que es muy raro lo que cuento, sé que puede parecer hasta aberrante correrme mientras lo imagino follándome de niña, pero así pasó y me siento genial, sentí que mi infancia se cerraba, que aquella niña se despedía ahora feliz, satisfecha, dejando de sentirse como un pequeño monstruo por inventar cada noche todas aquellas historias. Aquella niña se despedía sabiendo que los sueños se cumplen, que sí existía, que sí se podía hacer realidad.


Quién me iba a decir que unas trenzas me iban a dar tanto, quién me iba a decir que iban a darle paz a una parte de mi historia, que iban a hacerme sentir así…


Y ahora siento su presencia en todos los momentos de mi vida, porque siempre me pregunté cómo hubiese sido ser amigos de la infancia, haber crecido juntos, como hemos hecho, pero desde niños… porque la primera vez que me dijo que quería pasar la vida a mi lado, que quería casarse conmigo fue tras ver mis álbumes de niña: “Me he puesto triste al ver todos los años de tu vida que me he perdido, y no quiero perderme ni uno más”. No se ponga triste Amo, no estuvo ausente todos esos años, aunque no estuviese conmigo físicamente. Porque cada noche imaginaba una historia antes de dormir, cada noche lo pensaba a Usted.